sábado, 11 de agosto de 2007

LAS FRONTERAS CALIENTES DE COLOMBIA

Forum workshop of political psychology
Forum TPSIPOL Peru-Ecuador online
20/09/99
Forum TPSIPOL:


Forum TPSIPOL: Nuevos movimientos en las fronteras colombianas.

El reciente secuestro de 12 extranjeros en la frontera de Ecuador y Colombia ha movilizado percepciones de amenazas que escalan de modo telúrico alrededor de las fronteras colombianas en el discurso cada vez más consensuado de - si Colombia lo pide - entre los presidentes de Argentina y Brasil.

La actual inestabilidad colombiana además de ser un factor que estructura hipótesis de prestigio en el liderazgo domestico de sus países vecinos es una matriz cada vez mas abarcadora no solo con la reorganización de la presencia del Pentágono en América Latina como en los esbozos legales de una sui generis intervención humanitaria en Colombia ante el descontrol de la situación interna colombiana.

Se agradecerán sugerencias y opiniones al Forum TPSIPOL,
Cesar Gayoso Editor

El Comercio (Quito) 20 de septiembre de 1999

Las cinco fronteras calientes de Colombia

El secuestro de 12 extranjeros en Tarapoa, disparo las alarmas en los vecinos de ese país. La militarización intensiva no garantiza una solución. Informe.

El lunes pasado, el gobierno de Ecuador ordeno a sus jefes militares el despliegue inmediato de tropas en un sector limítrofe con Colombia para tratar de dar con el paradero de 12 extranjeros secuestrados a menos de 35 kilómetros de Colombia. Todo apuntaba a que las Farc eran las responsables del ilícito.

La reacción de los vecinos de Colombia no se hizo esperar. Brasil y Perú enviaron más de 5 000 soldados a la frontera con su vecino común. Al día siguiente, martes, efectivos de la Guardia panameña ocuparon las selvas del Darién, incluso la presidenta de ese país, Mireya Moscoso, visito la línea fronteriza y la recorrió con algunos de sus colaboradores. Además, Colombia y Panamá efectuaron una cumbre bilateral y se comprometieron a velar por la seguridad de su frontera común. La reunión y la movilización de tropas se convirtieron en la respuesta a la amenaza de Carlos Castaño, líder de las autodefensas, de convertir en objetivo militar a todo miembro de la Guardia Nacional de Panamá que apoye a las Farc.

Veinticuatro horas después, Venezuela también reacciono. El alto gobierno anuncio que todo colombiano que aspire a trabajar en fincas o empresas en su territorio será carnetizado. La medida pretende evitar la infiltración de guerrilleros y garantizar la seguridad en el área.

Pero más allá de las amenazas de Castaño, de las acusaciones contra las Farc de ser las responsables del secuestro de los 12 extranjeros en la Amazonia ecuatoriana y del miedo que estos actos han producido entre la población, surge una pregunta: ¿Colombia y sus vecinos están en capacidad de controlar 6.341 kilómetros de fronteras naturales y contrarrestar la amenaza paramilitar y subversiva?

José Luis Cadena Montenegro, magíster en ciencia política, geografía y ordenamiento territorial de la Universidad de los Andes, de Bogotá, afirma que es complicado custodiar las vastas fronteras. "Es imposible para Colombia y para cualquier país vecino hablar de un control del cien por ciento de las fronteras, cuando esos lugares son selváticos, las condiciones y la lejanía del territorio no permiten que haya grandes bases militares y menos apoyo rápido y efectivo". Germán Castro García y Jorge Puentes Soto, militares en retiro, en un documento titulado 'Los verdaderos responsables de la inseguridad nacional', afirman que Colombia nunca se ha preocupado por montar una infraestructura que le permita defender dignamente sus fronteras.

"Aunque las hipótesis de conflicto externo no están de primera mano y no tengan prioridad, es evidente que ante los desafíos de la subversión no hay dinero para la defensa ni para las obras de frontera que nos permitan mantener nuestra dignidad".

A juicio del general Rafael Hernández López, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Militares de Colombia, cada país debe responder por la seguridad de su área limítrofe. Pero la realidad señala, según los expertos consultados, que el accionar de paramilitares y guerrilleros en zonas de frontera supera la capacidad de los estados para proteger sus líneas divisorias. En los más de 6 000 kilómetros que Colombia comparte con sus países vecinos operan 71 frentes guerrilleros -con cerca de 10.000 combatientes- y 45 grupos de autodefensas -que totalizan cerca de 2.000 efectivos-.

Esta amenaza armada, unida al narcotráfico y al creciente accionar de la delincuencia común pretende ser controlada, en el caso colombiano, por menos de 30.000 efectivos militares y policiales. Esta fuerza está dotada con fusiles, morteros, cañones de limitado alcance y no más de 100 vehículos, a los que escasamente se les hace mantenimiento. Históricamente, la situación no ha cambiado.

Cadena, politólogo de la Universidad de los Andes, recuerda que en 1978, cuando fue subteniente del Ejército y lo asignaron al puesto fronterizo de Puerto Inírida (Vichada), lo único que encontró fue un bandera de Colombia raída y tres policías.

Hoy, 21 años después,(1999) la presencia militar colombiana en la zona, cuando los problemas son mayores, se reduce a un puesto fluvial con 81 militares y una nave nodriza de la Armada Nacional que intenta vigilar 1 870 kilómetros de los ríos Guaviare, Inírida, Orinoco, Atabapo y Negro.

Brasil, por su parte, dispone de un batallón en Tabatinga, con 8 000 militares aproximadamente, cuatro bases aéreas relativamente cercanas y un puesto fluvial en el Amazonas. Con esta fuerza controla las esporádicas incursiones de la guerrilla, que utiliza la frontera para el tráfico de armas, de material de intendencia, drogas y alimentos.

El gobierno de Perú apenas cuenta con un puesto fluvial, tres batallones de infantería y un grupo de artillería cercanos a la frontera que dependen de una división de selva situada en Iquitos. En total, Peru tiene 2.500 militares en su lado de la frontera con Colombia, incluyendo una compañía de la Guardia Republicana. En la frontera peruana está latente la amenaza del bloque sur de las Farc y las incursiones continuas de las bandas de narcotraficantes de ambos países.

En Ecuador el panorama no es distinto. El ejercito de ese país dispone de aproximadamente 4000 hombres en un batallón de infantería en la fronteriza ciudad de Tulcán y dos compañías en El Oro y Lago Agrio. Precisamente, cerca a este ultimo sitio se registro el secuestro de los 12 extranjeros.

En esa zona también opera el bloque sur de las Farc, que utiliza la frontera para el tráfico de explosivos y de arsenales. Panamá es un caso aparte. Ese país no tiene ejercito y el control fronterizo está a cargo de 1.500 hombres de la Guardia Nacional.

Venezuela, en criterio de los expertos consultados por este Diario, ha desarrollado una política sostenida de fronteras, que aunque no efectiva en su totalidad, si le permite una capacidad de movilidad y un control más directo.El ejercito venezolano cuenta con 20.000 militares distribuidos en 105 puestos a lo largo de la frontera de 2. 219 kilómetros. Su infraestructura vial le permite un desplazamiento ágil de tropas de superficie. Además, sus bases navales y aéreas le garantizan su movilidad en el área. Igualmente, monitorea la región con radares.

Así las cosas, tal como lo afirmo esta semana el gobierno de Cuba, a través del ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, la tranquilidad de la región y la integración latinoamericana están ligadas a la solución del conflicto armado colombiano, por las vías del diálogo, que aun no se reanuda.

Venezuela: Chávez respalda el proceso de pacificación

Venezuela apuesta al proceso de paz como la mejor forma para resolver un conflicto que no le es ajeno ni por los secuestros y extorsiones de subversivos colombianos a hacendados venezolanos en la frontera, ni por las recientes amenazas de los paramilitares colombianos.Al facilitar su territorio esta semana para un nuevo encuentro del ELN con la sociedad civil, el presidente Hugo Chávez ratifico una vez más su intención de convertirse en protagonista del proceso de paz colombiano.

Lo motiva el interés por resolver un conflicto que podría terminar contaminando a Venezuela pero también su deseo de catapultarse como líder regional. Chávez se opone firmemente a una intervención militar en Colombia por dos razones: uno, eso podría agudizar la guerra, y dos, hacer mayor el peligro para Venezuela y se sentaría un precedente peligroso para la todos los países de la región.

Brasil: El problema no es una amenaza para el país

Un alto funcionario de la chancillería brasileña resumió así la visión de su país: "Para nosotros, lo que hoy es llamado como 'problema colombiano' es sin duda un problema, pero está lejísimos de ser considerado una amenaza para nuestro país". La visión es que es un problema interno y debe ser resuelto por los colombianos. Brasil se opone tajantemente a cualquier forma de intervención militar en Colombia y ya le paso el mensaje a EE.UU. de que solo intervendrá con fuerzas de paz -no de combate- si el gobierno colombiano lo pide muy claramente.Brasil se niega a ser empujado a una guerra en la que, dicen, "seria fácil entrar pero difícil salir" y se opone a patrocinar un mayor intervencionismo estadounidense. Entrar es fácil pero salir resulta difícil".

Perú: Fujimori no quiere líos y refuerza la frontera

El presidente Alberto Fujimori ha tomado en serio la "amenaza" que representa el conflicto interno que vive Colombia: incremento de 100 a dos mil los militares que resguardan la frontera. El canciller, Fernando de Trazegnies, justifica la movilización por la posibilidad de que el problema colombiano se desborde. Para algunos analistas, el Gobierno sobredimensiono el tema, para garantizar el protagonismo de los militares, quienes pasaron a un segundo plano luego del acuerdo de paz con Ecuador. También sirve para recordar a la gente que gracias a la estrategia anti-subversiva Perú se salvo de alcanzar la violencia que hoy azota a Colombia. Y va bien para Fujimori quien prepara su segunda reelección. El mensaje calo: el68% de los peruanos cree que puede haber infiltración colombiana y el 63% apoya las medidas.

Ecuador: Un respeto a la tesis de no intervención foránea

Ni el secuestro de 12 extranjeros por parte de un grupo de gente armada de quienes lo único que se sabe es que tenían acento colombiano, ni todas las noticias sobre una supuesta amenaza de la guerrilla colombiana harán cambiar la posición oficial de este país: el Ecuador seguirá con su tesis de no intervención en Colombia y no se adherirá a ningun plan continental para atacar a la guerrilla.

El Gobierno ecuatoriano, a través de su canciller Benjamín Ortiz, ha dicho que lo único que hará es reforzar la vigilancia militar en la frontera para evitar que cualquier grupo armado, sea insurgente, delincuencial o paramilitar, trate de diversos modos de penetrar el territorio ecuatoriano. Y es que más allá de lo formal, el Ecuador no desea verse involucrado, de ninguna manera, en un conflicto al que teme. Sin embargo, muchos opinan que al permitir una base estadounidense en Manta, ya se ha involucrado.

Panamá: El gran problema es que no tiene ejército

La visita esta semana a la frontera de la recién posesionada presidenta panameña, Mireya Moscoso, demuestra que este vecino está realmente preocupado por la creciente penetración de guerrillas, narcotraficantes y paramilitares colombianos en su territorio. Moscoso anuncio que se reforzarán los 1 500 policías que hoy cuidan la frontera (este país no cuenta con ejercito desde la invasión de EE.UU. en 1989), pero las autoridades panameñas saben que les falta mucho en equipos y entrenamiento para tener una fuerza realmente capaz de defender la frontera y por eso insisten en una mayor presencia de las Fuerzas Armadas colombianas. Lo que más preocupa a nivel interno es que el tema pueda ser utilizado para justificar la continuidad de las tropas de EE.UU. más allá del 31 de diciembre, cuando entregarán formalmente el Canal.

Ecuador: La búsqueda de los secuestrados es prioritaria

Un rumor recorrió fuertemente el fin de semana los medios de comunicación del país. Se anunciaba la posible llegada de expertos en investigaciones desde EE.UU. Sin embargo, este Diario no pudo obtener ninguna confirmación oficial hasta el cierre de la edición. Según la agencia EFE, la operación de búsqueda de los 12 extranjeros secuestrados en la Tarapoa, hace nueve días, se intensificará con el apoyo de expertos estadounidenses (agentes del FBI), que se sumarán al grupo de más de mil efectivos militares ecuatorianos que intenta localizar a los rehenes. Esta medida se habría adoptado para proteger la integridad de los secuestrados.

Según las informaciones entregadas por el coordinador el equipo periodístico de la radio Sucumbíos, Marco Antonio Enríquez, los campesinos del sector de Paz y Bien son acosados por uniformados y por militares vestidos de civil ecuatorianos, pues al parecer ellos sabrían quienes son los plagiadores.

http://www.elcomercio.com/sociedad/fronterasociedad.html


Tags: CONFLICTO EN FRONTERAS

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